Hace unas semanas, mientras escuchaba el podcast de HBR (Harvard Business Review), Ideacast, el profesor que estaba siendo entrevistado, realizó una declaración que me tomó por sorpresa: “Las metodologías de mejora continua, como Lean, Six Sigma o TPM básicamente matan la innovación para las empresas “.

El entrevistado estaba tan convencido de esta idea que ni siquiera dio detalles sobre su declaración, simplemente continuó hablando sobre el tema principal como si la idea fueran tan elemental que no debiera ser justificada. Decidí volver a reproducir esta sección de 15 segundos ya que realmente me sorprendió la confianza del orador. Después de escuchar varias veces la declaración, comencé a pensar en la idea y tratar de comprender su punto de vista.

Normalmente estaría asociando a la Mejora Continua (TPM en mi caso) a una serie de actividades en las que la innovación es parte del día a día para mejorar el proceso actual y apuntar hacia la reducción de pérdidas. Aunque, profundizando en la idea del entrevistado, comencé a darme cuenta de que uno de los objetivos principales de la metodología TPM es obtener un proceso estable y predecible, que a primera vista no interactúa o incluso coexiste con la innovación, que por definición, se refiere a desarrollar nuevas ideas, a la vez que se toman riesgos para crear algo nuevo.

Mientras buscaba opiniones diferentes de expertos sobre este tema, encontré un estudio realmente interesante del grupo de consultoría ISB, que trata sobre un negocio consultado que estaba luchando debido a la falta de innovación: Una Industria de Excelencia Mundial en la que la vida Lean ha estado tan impregnada en su ADN, que el equipo era incapaz de ejecutar cualquiera idea innovadora. Esto debido a una razón específica, como principio Lean, cualquier idea debe ser capaz de disminuir una pérdida / desperdicio devolviendo la inversión necesaria para implementarlo en un tiempo definido (preferentemente corto). Cuando la idea no tiene ROI, entonces la ejecución no se financia, por lo que, sin capital, no ocurre ninguna innovación. El resultado del estudio sostiene que las metodologías de Mejora Continua tienen grandes herramientas de reducción de costos, pero no deben de combinarse con procesos de innovación, ya que los mismos mueren incluso antes de su concepción.

Por otro lado, hay personas como en Boston Consulting Group, con las que a título personal, estoy más de acuerdo. Hablan de la innovación como un proceso que puede dividirse en dos etapas. La primera etapa, la Generación de Ideas, desde donde la innovación comienza concibiendo todo tipo de nuevas ideas para mejorar o simplemente crear algo completamente nuevo. La segunda etapa, el Proceso de Desarrollo, en el cual la idea es evaluada, aprobada, financiada e implementada. En esta segunda etapa, estandarizar el método y eliminar pérdidas sobre el mismo, permite generar ahorros importantes en tiempo y dinero. Cuando el proceso de innovación se divide en estas etapas, las ideas pueden nacer libremente sin el problema de ser eliminadas incluso antes de tener la oportunidad de competir con las demás. Además. como parte del proceso, en algunas ocasiones se decidirá financiar una idea, aunque la misma no tenga certeza de una reducción de pérdida o incluso de un retorno de inversión adecuado; simplemente porque el riesgo es parte del proceso.

Tal como explica Boston Consulting Group, en Pixar se pueden encontrar sorprendentes ejemplos de este proceso de innovación, donde se han concebido ideas increíbles y, a través de un proceso estandarizado, las ideas se han evaluado, aprobado, financiado e implementado en películas para obtener un beneficio sobresaliente. Esto le ha ahorrado a Pixar millones de dólares a lo largo del proceso de desarrollo y con estos ahorros, ocasionalmente se arriesga con una idea poco convencional que puede ser alucinante y, por lo tanto, un éxito total.

En mi opinión, la innovación está completamente vinculada con las metodologías de Mejora Continua y son muy necesarias entre sí. Se necesita de imaginación y nuevas ideas para resolver problemas y disminuir las pérdidas de acuerdo con el tipo de negocio en el que se está trabajando. Solo unas pocas herramientas permiten obtener grandes beneficios siguiendo los pasos de implementación, como una receta de cocina. La mayoría de las veces se debe de innovar creando nuevas formas de utilizar una herramienta específica en diferentes escenarios. De la misma manera, cuando se implementa correctamente un método de mejora continua para el proceso de innovación, la idea no se destruye, se desarrolla; además, las pérdidas asociadas a su implementación disminuyen drásticamente, de tal forma que la idea puede desarrollarse como parte de un proceso estandarizado.